miércoles, 21 de junio de 2017

Sorbete de mango, coco y lima sin heladera

Cuando algo de comer me "entra por los ojos" se convierte en un objetivo urgente, la necesidad de probarlo hace que ponga todos los medios a mi disposición para conseguir saborearlo. Eso me pasó cuando vi este Sorbete de mango y coco que publicó en un recordatorio suyo Aisha, del blog La cocina de Aisha

La textura y sobretodo la facilidad para hacerlo me convenció al momento porque yo no tengo ninguna máquina de hacer helados y con esta receta se hace de una manera simple. Era ideal para mí.

Uno de los ingredientes que usa Aisha en esta elaboración es el Azúcar invertido, gran desconocido hasta ahora para mí. Se puede comprar hecho y supongo que en algunos lugares será fácil de encontrar, pero no en mi barrio. Así que busqué la receta y lo hice en casa porque es muy sencillo. Os dejo el enlace al final de la receta por si queréis hacerlo vosotros mismos.

Por cierto, anécdota, cuando he editado el post me he dado cuenta de que Aisha y yo hemos usamos los mismos vasos!!!.... que casualidad!




Ingredientes:

3 mangos que estén en su punto
1 lata de leche de coco
5 cucharadas de coco rallado
El zumo de 2 limas
3 cucharadas de azúcar invertido

Elaboración:

Pelamos los mangos y los cortamos en trozos.

Ponemos todos los ingredientes en la batidora y trituramos bien hasta que quede una mezcla homogénea.

Ponemos la mezcla en un recipiente apto para el congelador o en moldes individuales.

Metemos en el congelador durante 2 horas y ya podemos consumirlo.

Nosotros no nos lo terminamos y lo guardamos en el congelador. Al día siguiente se había endurecido, pero no es problema, se puede comer como un helado duro o bien volver a ponerlo en la batidora unos minutos (yo lo puse en la Thermomix) para que recupere la textura.



Enlaces relacionados con la receta:
Azúcar invertido: http://jugandoconlacocina.blogspot.com.es/2017/06/azucar-invertido.html

martes, 20 de junio de 2017

Azúcar invertido

Había oído hablar del azúcar invertido en algún programa de televisión, como ingrediente usado en pastelería,  pero no tenía ni idea de como era hasta que lo he necesitado. Técnicamnente es la disgregación por hidrolización de la sacarosa en glucosa y fructosa. Su sustituto natural es la miel pura.

Tiene varias utilidades, como dar esponjosidad a los pasteles, pero en el caso de los helados y sorbetes evita que la preparación se cristalice en el congelador y así quedan más cremosos. Al final de la receta os dejo un par de enlaces que yo consulté, por si queréis saber más acerca de esta preparación.

Hasta hace pocos días la verdad es que no había pensado nunca en él, pero lo que son las cosas, la urgencia por enterarme de qué era exactamente y cómo se hacía me entró cuando quise preparar el Sorbete de Mango y coco que publicaré en breve ya que era uno de sus ingredientes.

Investigando en la red ví que el azúcar invertido era más fácil hacerlo que comprarlo hecho, porque los sobres necesarios, uno del gasificante y el otro del ácido están en cualquier super (yo los compré en Mercadona) así que probé y el resultado perfecto, conseguí 250 gr. de este líquido transparente, de color amarillento y un poco viscoso como el almíbar que se puede conservar en un bote, en un lugar oscuro y sin necesidad de nevera, hasta 12 meses o más.


Ingredientes

350 gramos de Azúcar  blanquilla
150 ml de Agua Mineral (de botella)
Gasificante para Repostería: 1 sobre Blanco y un 1 sobre Morado  (Marca Hacendado en mi caso)



Elaboración:

Es mejor tener un termómetro de cocina para esta elaboración, son baratos (de 4 a 9 euros) y muy útiles.

Primero ponemos a calentar en un cazo a fuego medio el agua mineral.

Cuando llegue a unos 50ºC echamos el azúcar y removemos hasta que se disuelva.

Después, al alcanzar los 80ºC incorporamos el sobre blanco (ácido) y seguimos removiendo.

Una vez que se alcancen los 100ºC (empieza a hervir), apagamos el fuego y vamos dejando que baje la temperatura, sin dejar de remover, a unos 55º-65º, entonces  añadimos el sobre morado (bicarbonato) y seguimos removiendo con la varilla.

Se forma bastante espuma pero desaparecerá al cabo de unos minutos.Si cuando esté frío aún queda un poco (a mi me pasó) la retiras con una cucharilla.

Una vez quede transparente lo podemos guardar en un tarro de cristal y guardarlo en un armario o lugar que no le dé la luz.

Enlaces relacionados:

Que es el azúcar invertido? :

https://www.directoalpaladar.com/ingredientes-y-alimentos/azucar-invertido-que-es-y-sus-usos-en-la-cocina

https://es.wikipedia.org/wiki/Az%C3%BAcar_invertido

sábado, 17 de junio de 2017

Paté o Ganache de morcilla

Este Paté o  Ganache (llamada así por la mezcla de nata y morcilla) la publiqué junto con los otros ingredientes dentro del plato de Costillas confitadas de Mey Hofmann, que hice para el reto de Cooking The Chef de Mayo.  

En sí misma es una preparación muy rica y fácil de hacer, que nos puede servir para muchas otras ocasiones además de acompañamiento, es estupenda para dipear, en aperitivo sobre tostadas etc. etc.,  

He decidido independizar la receta para que sea más fácil de encontrar. Lo mismo haré con las Tortitas de sarraceno porque merece la pena tenerla a mano.



Ingredientes

300 de morcilla de cebolla o de puerros
100 ml. de nata líquida (para cocinar)
30 gr. de mantequilla (temperatura pomada)




Hervir la nata, retirar del fuego y añadir la morcilla pelada y desmenuzada, mezclar bien y triturar en un robot de cocina, fuera del robot incorporar la mantequilla poco a poco y cuando esté bien homogeneizada, tamizar. (yo no pude tamizarla, no pasaba por el colador, pero quedó muy fina sin necesidad de hacerlo). Reservar en la nevera.

Acabado de la Ganache: Sacar de la nevera y tener a punto para formar una quenelle o bola.

Queda genial sobre una tortita casera, como las de Sarraceno aunque con pan tostado también está deliciosa.


domingo, 11 de junio de 2017

Trufas de chocolate sobre cama de aceite de oliva y sal en escamas

Mis fuentes de inspiración son diversas e imprevisibles, puede ser una foto, un programa de televisión, o una de las cosas que más me motiva, el ir a comer a un buen restaurante y que algo me sorprenda o me guste mucho. Esto se convierte en un reto que no puedo eludir.

Eso fue exactamente lo que me pasó con estas trufas, del Restaurante L'Estupendu , de Badalona, del que os hablaré en otro momento porque es muy recomendable. Las probé y mi necesidad de reproducirlas en casa se disparó. 

Este es el resultado y estoy muy satisfecha con ellas porque son muy fáciles de hacer y el contraste del aceite, el chocolate y la sal en escamas estoy segura de que os cautivará como me pasó a mi. 








Ingredientes  para 30-35 uds.

300 gr. de chocolate negro para postres  
200 ml. de nata líquida
2 nueces de mantequilla
Cacao en polvo para rebozar
Aceite de oliva virgen extra
Sal en escamas (tipo Maldon)




Elaboración:

Poner el chocolate y la mantequilla en un bol y fundir al baño maría. Mezclar bien mientras se deshace. También puedes hacerlo en el microondas pero tendrás que ir vigilando para que no se queme.

Hervir la nata y dejarla templar.

Añadir la nata al chocolate y mezclar bien hasta que quede una masa homogénea.

Pasar la masa a una fuente y dejar enfriar a temperatura ambiente, después poner en el frigorífico hasta que esté consistente.

Cuando haya enfriado, colocar porciones de masa sobre un plato limpio y darles forma con las manos. Tener cuidado de no tocarlas mucho porque con el calor se derrite el chocolate. Lo mejor es hacer formas irregulares para no tener que manipularlas mucho. Para terminarlas pasar por el cacao en polvo y dejarlas en la nevera. La textura es mejor al cabo de pocos minutos de haberlas sacado del frigorífico por lo que aconsejo sacarlas al menos 10 minutos antes de servir.

Para servirlas, ponerlas sobre el recipiente donde las vayamos a comer y rociarlas con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, coronándolas con unas escamas de sal.






lunes, 5 de junio de 2017

Costilla de cerdo confitada con tortita de sarraceno, ajos, setas y ganache de morcilla - Mey Hofmann

La propuesta de este mes para el reto de Cooking The Chef  ha sido un merecido homenaje in memoriam a  Mey Hofmann , una gran chef conocida sobretodo por su cocina mezcla de tradición innovada y de fusión. Fundó el Restaurante Escuela de Hostelería Hofmann en Barcelona, distinguido con una estrella Michelin. También su pastelería tiene mucho prestigio. 

Me hubiera gustado hacer algún plato dulce de los suyos, porque tiene verdaderas maravillas, pero como siempre me ha encandilado uno de los salados.

Mi elección para el reto, las Costillas de cerdo confitadas....,  sale de su libro "Fuego y Pasión en la Cocina", que conseguí en la biblioteca y me ha gustado mucho, porque sus platos son espectaculares. Es una receta fácil de hacer, pero entretenida, las costillas son su ingrediente principal,  pero para completarla tal y como la presenta Mey Hofmann, requiere atención y previsión ya que tiene cinco elaboraciones distintas y algunas llevan su tiempo. La marinada por ejemplo, se hace de un día para otro, el confitado de las costillas dura 3 horas a 90 grados y el resto de los acompañamientos también exigen cuidados.

He detallado el orden de las elaboraciones tal como yo lo interpreté del libro,  ya que creo que están pensadas y escritas para una cocina profesional en la que intervienen varias personas, que no es lo habitual en un hogar.

De todas formas la base de la receta son las costillas, su tratamiento es lo que me sedujo, para mí eran el objetivo prioritario y la cantidad de acompañamientos se pueden adaptar a nuestra comodidad.

Como dice Mey en su libro, es un plato muy interesante por su agridulce sabor y su melosa textura.





Como esta receta tiene varias elaboraciones, para entenderla mejor estructuraré los ingredientes y su preparación por partes.

Ingredientes y elaboraciones

Para 4 raciones 

Lo primero que haremos es preparar las costillas que son la base principal del plato:


COSTILLA DE CERDO Y SU MARINADA

8 costillas de cerdo
300 ml. de salsa de soja
Vinagre de jerez c.s
150 gr. de miel
100 gr. de ketchup 
8 dientes de ajo en láminas finas 
Tomillo
10 gr. de jengibre fresco pelado y picado
1 pizca de "Cuatro especias/Quatre épices" (mezcla de pimienta negra, jengibre en polvo, nuez moscada y clavos)
Aceite de girasol para el confitado de las costillas

Mezclar todos los ingredientes en un bol, hacer una pasta y pintar las costillas de cerdo en parejas.   Dejar macerar como mínimo durante un día. Reservar el resto de la marinada en la nevera.
Pasado ese tiempo, poner a confitar las costillas en aceite de girasol a 90º durante 3 horas. (yo usé el horno)Deben quedar muy tiernas.

Acabado de las costillas: Precalentar el horno a 200º. Volver a pintar las costillas confitadas con la marinada que habíamos reservado y hornear hasta que queden como lacadas. (El tiempo depende del horno, hay que controlar)


A partir de aquí vienen las guarniciones


GANACHE DE MORCILLA 

300 de morcilla de cebolla o de puerros
100 ml. de nata líquida (para cocinar)
30 gr. de mantequilla (temperatura pomada)

Hervir la nata, retirar del fuego y añadir la morcilla pelada y desmenuzada, mezclar bien y triturar en un robot de cocina, fuera del robot incorporar la mantequilla poco a poco y cuando esté bien homogeneizada, tamizar. (yo no pude tamizarla, no pasaba por el colador, pero quedó muy fina sin necesidad de hacerlo). Reservar en la nevera.

Acabado de la Ganache:
Sacar de la nevera y tener a punto para formar una quenelle o bola que colocaremos sobre la tortita de sarraceno cuando montemos el plato.


MASA DE TORTITAS DE SARRACENO

100 grs. de harina de trigo sarraceno 
50 gr. de harina de trigo blanca
50 gr. de mantequilla avellada fría 
1 huevo
250 ml. de leche
10 gr. de levadura fresca
Sal, pimienta y nuez moscada

Mezclar las harinas con la leche, la levadura desmenuzada y el huevo. Añadir la sal, la pimienta y la nuez moscada. Cuando se consiga una masa fina añadir la mantequilla tibia. dejar fermentar (el libro no pone cuanto tiempo, yo la dejé 30 minutos). Reservar hasta que la cocinemos.

Acabado de las Tortitas: Pincelar con mantequilla una sartén de blinis o crêpes, verter un poco de masa, cocer durante 2 minutos y darle la vuelta.


AJOS TIERNOS CONFITADOS

1 manojo de ajos tiernos
150 ml. de aceite de girasol  
Azúcar y sal (1 cdta. aprox.)

Cortar los ajos tiernos en rodajas gruesas, (yo los puse enteros) mezclar con los restantes ingredientes y cocer a 90º  hasta que estén muy tiernos. Reservar y atemperar antes de montar el plato.
  

 SETAS SHITAKE

200 gr. de Shitakes  
Aceite de los ajos tiernos confitados
Sal y pimienta.

Cortar los shitakes en daditos pequeños, retirar el pie si esta duro, saltear brevemente con el aceite de los confitados y salpimentar. Reservar y atemperar antes de montar el plato.



EMPLATADO
(Mi presentación)

Formamos una línea con las setas y apoyamos sobre ella dos costillas. Colocamos una tortita y sobre ella una bola o quenelle de ganache de morcilla y semitapamos con otra tortita, al lado colocamos los ajos tiernos confitados y unas gotas de aceite del confit.









Podéis ver las recetas de mis colegas de reto pinchando aquí 

Enlaces relacionados con la receta:

Mey Hofmann : (María Remei)  http://cadenaser.com/ser/2016/05/03/gastro/1462274073_075172.html

 http://www.lavanguardia.com/comer/al-dia/20160503/401527998211/mey-hoffman.html

Restaurante Hofmann-Bcn : http://www.hofmann-bcn.com/

martes, 30 de mayo de 2017

Batido de piña natural y agua de coco, detox y quemagrasas - Pineapple and coconut water smoothie detox

Hoy he probado este batido desintoxicante, que además ayuda a quemar grasas y con unos componentes que sumados ofrecen una bebida refrescante, saciante y nutritiva. 

Sus ingredientes son fáciles de encontrar y como veréis a continuación muy beneficiosos para la salud.

La piña fresca es diurética y ayuda en la eliminación de la grasa corporal, entre sus muchas propiedades medicinales, contiene una enzima llamada bromelina que ayuda a digerir las proteínas de los alimentos por lo que mejora los trastornos relacionados con la digestión.

El agua de coco no contiene ni colesterol ni grasa y es muy rica en potasio, mineral que contribuye a regular la presión sanguinea, etc.

El jengibre lo uso mucho en casa, en infusiones como la Infusión de jengibre antiinflamatoria y adelgazante, y también fresco, cocinado, en ensaladas, etc., sus propiedades antiinflamatorias y digestivas son ancestrales.

Esta trilogía de elementos hacen que este batido sea realmente perfecto para cuidarnos.





Ingredientes

1/2  Piña natural 
Agua de coco (1 lata)
1 dado de 1 cm. aprox de jengibre fresco o 2 cucharaditas de jengibre en polvo




Elaboración:

Pela y trocea en cubos la piña, quitando el corazón central.

Introduce la piña en un robot de cocina o licuadora, añade el agua de coco y el jengibre (si es fresco rállalo) y tritura todo hasta obtener la textura que te guste. Si lo prefieres más claro es cuestión de añadir más agua de coco.





domingo, 28 de mayo de 2017

Magdalenas bajas en grasa

Continuamos en la misma línea de la última receta (las Quenelles de calabacín sin aceite) o sea guerra a la grasa, pero esta vez con un dulce, las magdalenas, un clásico del desayuno o merienda que de esta forma se aligera bastante y nos permite darnos un capricho sin remordimientos de conciencia.

La textura exterior queda un poco más lisa que las tradicionales, que son más porosas, pero por dentro son esponjosas como un bizcochito y están muy ricas.

Mi experiencia con los dulces es limitada y no domino el tema como para experimentar a lo loco, pero quiero probar esta misma receta haciendo alguna variación en la masa para que salga menos densa, como por ejemplo poner mitad leche descremada y mitad yogurt o sólo leche semidesnatada, etc.  Si el invento sale bien os lo contaré en breve y si alguien quiere sugerir alguna idea la aceptaré encantada.

Por el momento espero que estas os gusten!!

La fuente en la que me he basado para esta receta es de varias webs , cada una haciendo sus variantes propias, pero el origen es del libro 1 Masa, 100 muffins, de Susanna Tee  







Ingredientes (unas 18 unidades aprox.)

280 g de harina blanca
1 cucharada de levadura química en polvo
1/2 cdta. de bicarbonato de sodio
115 g de azúcar extrafino
2 claras de huevo
250 ml de yogur natural desnatado
3 cucharadas de aceite de girasol (yo pongo de oliva suave)
1 cdta. de extracto de vainilla




Precalentar el horno a 200ºC.

Preparar el molde con las cápsulas de papel.

En un bol grande ponemos los ingredientes secos: la harina tamizada junto con la levadura y el bicarbonato y añadimos el azúcar.

En otro bol batimos ligeramente las claras e incorporamos el yogur, el aceite y el extracto de vainilla.

Hacemos un hueco en el centro de los ingredientes secos y vertemos los líquidos batidos. Mezclamos para unirlos todos sin trabajar demasiado la masa.

Repartimos la mezcla en los moldes y horneamos durante aproximadamente 20 minutos, hasta que estén altas, doradas y firmes.

Al sacarlas del horno, las dejamos reposar 5 minutos y podemos servir calientes o frías, aunque a mí hasta que no se enfrían del todo se me pegan al papel por la base.






viernes, 19 de mayo de 2017

Quenelles o tortitas de calabacín al horno con queso

Siempre ando buscando recetas bajas en grasas, no sólo para la Operación Bikini que cada año comenzamos en primavera, sino porque hay que cuidar la salud y me encanta encontrar soluciones como esta, que nos permiten disfrutar de elaboraciones que son generalmente fritas de una forma más saludable.

Mi fuente de inspiración para esta receta, fue Pilar, del blog Les receptes que m'agraden  allí vi estas quenelles y la pinta me enamoró a primera vista.

Les di mi toque personal reduciendo la cantidad de queso y añadiendo especias, en este caso Ras el Hanut, porque las quería aún más ligeras y aunque no llevan aceite, el queso es un ingrediente que muchas veces omito ya que contiene bastante grasa. No lo eliminé del todo pero tanto si tienes problemas con él como si te  gusta mucho, su presencia se puede aumentar o eliminar sin problema.

Se puede variar la forma, haciendolas planas como tortitas, etc. etc. También se pueden cambiar las especias, por ejemplo el comino le queda muy bien. 

Como acompañamiento lo que le va genial es mi salsa de yogurt light o normal.

Una buena solución para comer verduras y hacer la dieta más atractiva.  









Ingredientes

1 calabacín mediano rallado

1 cebolleta pequeña rallada

1 ajo picado

50 gr.  o 100 gr. de queso (al gusto, puede ser light, ricotta o el que prefieras)

50 gr de pan rallado

1 huevo

Sal

Pimienta negra recién molida

1 cucharadita de especias,  Ras el Hanut, o comino, o al gusto 





Elaboración:

Precalentar el horno a 200º.

Pelamos y rallamos la cebolleta y picamos el ajo. Lavamos bien y rallamos el calabacín sin quitarle la piel, cortando los extremos. Yo lo puse en el robot de cocina con la cuchilla de agujeros grandes.

El calabacín puede soltar agua si lo picas muy fino, si es así es mejor dejarlo en un colador para que escurra.

Mezclamos todos los ingredientes en un bol lo suficientemente amplio como para trabajar la mezcla y que se integre todo.



Cuando tengamos la pasta integrada formamos nuestras tortitas o quenelles dependiendo de la forma que le queramos dar. Si hacemos quenelles cogemos una  porción de masa con una cuchara sopera, luego la pasamos a otra cuchara sopera y otra vez a la primera, de esta forma habremos conseguido formar una especie de croqueta ovalada de tres caras.

Colocamos nuestras quenelles de calabacín y queso en una bandeja forrada con papel de hornear y las ponemos en el horno.

Dejar en el horno entre 15 y 20 minutos, dependiendo del tamaño de las piezas. Como ya se sabe, cada horno es diferente, así que hay que vigilarlas, cuando estén doradas por fuera, estarán listas.

Acompañar con salsa de yogur. Podéis ver la receta pinchando aquí


sábado, 13 de mayo de 2017

Quesadillas con champinoñes inspirada en Enrique Olvera

Las quesadillas, un clásico de la cocina mexicana, son muy fáciles de hacer, sobretodo si compras las tortillas de maíz hechas. Estas se encuentran fácilmente en los supermercados. Sé que las caseras son fáciles de hacer, pero las tengo aún en el apartado de asignaturas pendientes.

A lo que iba, esta es una receta  fácil y muy sabrosa, inspirada en Enrique Olvera, chef mexicano que descubrí gracias al reto de Cooking The Chef en el que cociné y publiqué su maravilloso Taco de pulpo, frijoles, salsa de cacahuete y chiles 

No se me ocurre una receta mejor para un fin de semana, sin complicaciones y llena de sabor. Espero que las disfrutéis tanto como yo.







Ingredientes

La receta original es para 12 unidades y la mía para 6. En el prólogo y al final del post podéis encontrar la receta de Enrique Olvera con los ingredientes originales.

Aceite de girasol
1/2 cebolleta pequeña
1 ó 2 dientes de ajo picados
1 jalapeño rojo ó 1 Chile chipotle en conserva
200 grs. de champiñones  
1 cucharadita de orégano seco o fresco picado
Seis tortillas de maíz  frescas
130/150 grs. de  queso Oaxaca o un buen queso que se funda
Sal



Elaboración:

En una sartén, calentar el aceite. Agregar la cebolla, el ajo y el chile muy picados y cocinar a fuego moderadamente alto, revolviendo, hasta que se ablande, aproximadamente unos 2 minutos.

Agregar los champiñones laminados y una pizca generosa de sal y cocinar, revolviendo de vez en cuando, hasta que estén tiernos y dorados, unos 10 minutos. Retirar del fuego, añadir el orégano y remover. 

Calentar una plancha de hierro fundido, fuego moderadamente alto. Agregar 3 tortillas a la plancha y cubrir cada una con queso y  champiñones. Cocinar hasta que el queso empiece a derretir, unos 2 minutos. 

Usando una espátula, doblar las tortillas por la mitad, presionando levemente para formar quesadillas. 

Cocinar hasta que las tortillas se doren, obtengan algunas manchas de tostado y el queso se derrita, 2 a 3 minutos más. 

Retirar a una madera o superficie de trabajo y repetir la operación con las otras tortillas. 

Cortar las quesadillas en cuñas y servir.

Servir con una Salsa roja ó Salsa verde, de bote compradas en la tienda o como en mi caso con un paté de pimientos del piquillo. 







Enlaces relacionados con la receta:

Quesadillas: https://es.wikipedia.org/wiki/Quesadilla_(M%C3%A9xico)

Queso Oaxaca: https://es.wikipedia.org/wiki/Queso_oaxaca 

Receta original de Enrique Olvera:
http://www.foodandwine.com/recipes/mixed-mushroom-and-cheese-quesadillas


Pinchar aquí para ver las otras recetas del reto de Enrique Olvera

viernes, 5 de mayo de 2017

Cebolla caramelizada de Henrique Sá Pessoa - Compota de cebola

Henrique Sá Pessoa es un chef portugués, mediático, que tiene un programa de televisión en Portugal y varios restaurantes en Lisboa. Es el chef elegido por Cooking The Chef para el reto de este mes y gracias a la divulgación de su cocina, la elección entre sus recetas ha sido fácil,  podríamos compararlo con Jamie Oliver o Karlos Arguiñano.

Entre sus muchas preparaciones, he seleccionado una receta comodín, la Cebolla caramelizada, una elaboración básica con un toque especial que es el vino de Oporto. Sirve de guarnición a gran cantidad de platos y aperitivos, como en este caso a estos montaditos de queso de cabra, con la ventaja de que si hacemos compota en cantidad,  su conservación en nevera permite su uso durante un tiempo prolongado.

La cebolla  tiene propiedades saludables para nuestro organismo, si queréis ver detalles mirad los enlaces al final de la receta.

La receta está traducida del portugués directamente. Pincha aquí para ver la original. 




Ingredientes

6 cebollas dulces, yo puse cebolla de Figueres

Aceite de oliva 

1 vaso (250 ml) de vino de Oporto

4 cucharadas de azúcar (yo usé azúcar moreno)

1 ramita de romero

1 hoja de laurel

Queso de cabra (opcional) 



PREPARACIÓN:

Cortar la cebolla en rebanadas muy finas. Calentar una sartén con aceite de oliva y cocinar la cebolla durante 20 - 25 minutos. Cuando la cebolla esté bien guisada, añadir un vaso de 250 ml. de vino de Oporto, cuatro cucharadas de azúcar, una ramita de romero y una pequeña hoja de laurel.

Dejar que el vino de Oporto y el azúcar sean absorbidos por la cebolla durante unos 10 minutos para conseguir la caramelización.

Si se acompaña de queso de cabra, cortar en rebanadas y servir con esta mermelada de cebolla.

Se puede guardar esta compota en un frasco para consumir más tarde.





Para ver los platos de mis compañer@s de reto pinchar aquí

Enlaces relacionados con la receta:

Henrique Sá Pessoa: https://www.facebook.com/henriquesapessoa/

Cebolla de Figueres: https://es.wikipedia.org/wiki/Cebolla_de_Figueres

Cebolla caramelizada: https://es.wikipedia.org/wiki/Cebolla_caramelizada



sábado, 29 de abril de 2017

Crema de brócoli con hinojo, sin lactosa - Sin y con Thermomix

En casa somos fans de las cremas, son fáciles de preparar, permiten múltiples combinaciones y una de las cosas que me encanta de ellas es lo fácil que resulta camuflar ingredientes ;-) 

En una familia ya se sabe que no a todos nos gustan las mismas cosas, cada uno tiene sus preferencias o fobias. Las cremas con mezcla de sabores nos permiten comer sano, ahorrar tiempo y satisfacer todos los paladares de una vez.

Por mucho que me gusten los beneficios de algunos alimentos, como el brócoli, su sabor es muy marcado y predomina mucho, además de ser un poco flatoso, así que para compensar en esta crema le añado hinojo y comino,  de esta manera sus propiedades digestivas y sabor anisado consiguen equilibrar el conjunto.

Otro punto importante y habitual en mis cremas es reducir al máximo la materia grasa, por ello sustituyo las leches y natas por caldos, ésta es una opción personal que no altera apenas el resultado final y si se prefiere siempre se puede añadir para terminar la elaboración.

Solución rápida, sana y sabrosa para cualquier ocasión.




 Ingredientes

1 brócoli entero grande
1 bulbo de hinojo mediano
1/5 ó 1 litro de caldo (de verduras o ave, al gusto) - El caldo varía según la textura deseada
Aceite de oliva virgen
1/2 cebolleta tierna (sólo lo blanco)
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de comino en polvo
1 pizca de pimienta molida


Elaboración:

Lavamos el brócoli entero debajo del grifo, retiramos las partes más duras del tronco y lo pelamos un poco, troceamos y reservamos.

Pelamos y lavamos la parte exterior del hinojo, lo cortamos en rodajas y reservamos. Hacemos lo mismo con la cebolleta de la que aprovecharemos sólo la parte blanca.

Ponemos una cazuela al fuego con dos cucharadas de aceite de oliva y cuando esté caliente incorporamos la cebolleta, dejamos dorar un poco y a continuación añadimos el brócoli y el hinojo, con un poco de sal para ayudar a pochar todos los ingredientes. Cuando empiecen a dorarse cubrimos todo con el caldo de verduras o  ave y dejamos cocinar a fuego medio hasta que todo esté bien cocido, unos 20 minutos aprox.

Triturar con el minipimer e ir añadiendo caldo hasta obtener la textura cremosa que deseemos.

Servir caliente con unas gotas de aceite virgen extra por encima y una pizca de pimentón rojo.











CON THERMOMIX

Ingredientes

1 brócoli entero grande
1 bulbo de hinojo mediano
1/5 ó 1 litro de caldo (de verduras o ave, al gusto) - El caldo varía según la textura deseada
Aceite de oliva virgen
1/2 cebolleta tierna (sólo lo blanco)
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de comino en polvo
1 pizca de pimienta molida
Pimentón rojo


Pon el aceite y la cebolla pelada y cortada en cuartos en el vaso. Programa 3 segundos, velocidad 4. 

Baja los restos con la espátula y sofríe programando 4 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.

Añade el brócoli y el hinojo, lavados y cortados en trozos junto con la mitad del caldo, la sal, la pimienta y el comino. 
Programa 25 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.

Cuando termine, tritura 10 segundos, velocidad progresiva 5-10, Añade caldo hasta que tenga la consistencia deseada y tritura de nuevo 5 segundos, velocidad 5-10.. 

Sirve caliente con unas gotas de aceite virgen extra por encima, una pizca de pimentón rojo.